Santo Domingo, R.D. – De cara a los próximos procesos electorales, diversos sectores de la sociedad consideran imprescindible que el Partido Revolucionario Moderno (PRM) refuerce y profundice los mecanismos de depuración y evaluación de sus aspirantes a cargos electivos, a fin de preservar la institucionalidad, la transparencia y la confianza ciudadana.
La preocupación surge ante el riesgo de que, sin un debido filtro, puedan colarse en las boletas personas vinculadas a actividades ilícitas, incluyendo empresarios relacionados con el narcotráfico y el lavado de activos, lo que representaría un serio golpe a la imagen del partido y al sistema democrático en general.

Analistas y dirigentes de opinión sostienen que el compromiso con la ética y la legalidad debe prevalecer por encima de intereses particulares o coyunturales. En ese sentido, se plantea la necesidad de aplicar evaluaciones más rigurosas, verificaciones patrimoniales, revisión de antecedentes judiciales y una mayor coordinación con los organismos competentes del Estado.
“El país demanda líderes íntegros, con vocación de servicio y un historial limpio. Los partidos políticos, y en especial aquellos que gobiernan o aspiran a hacerlo, tienen la responsabilidad de garantizar que sus candidatos no estén vinculados a estructuras criminales ni a prácticas que atenten contra el orden legal”, señalan voces consultadas.
Este llamado no solo apunta a proteger la imagen del PRM, sino también a fortalecer la democracia dominicana, enviando un mensaje claro de que la política no puede ni debe convertirse en refugio de capitales ilícitos ni de intereses contrarios al bienestar colectivo.























