La detección temprana de la enfermedad renal crónica (ERC) puede evitar complicaciones graves como infartos, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia renal terminal, según expertos en salud pública.
En el mundo, alrededor de 850 millones de personas viven con enfermedad renal, lo que representa entre el 8 y el 10% de la población adulta. Las principales causas de esta condición son la diabetes, la hipertensión arterial y la obesidad. Sin embargo, una persona puede perder hasta el 90% de la función renal sin presentar síntomas evidentes, lo que convierte a la prevención y al diagnóstico precoz en herramientas clave.
“Detectar a tiempo la enfermedad renal permite iniciar un tratamiento médico y nutricional que retrase su progresión y evite otras complicaciones cardiovasculares”, destaca el reporte compartido por Noticias SIN.
¿Quiénes están en mayor riesgo?
Personas con diabetes, prediabetes o presión arterial elevada
Pacientes con enfermedades cardíacas
Quienes tienen antecedentes familiares de enfermedad renal, trasplante o diálisis
Personas con obesidad
Usuarios frecuentes de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) como ibuprofeno o naproxeno
Personas que consumen remedios herbolarios sin supervisión médica
Síntomas de alerta
Hinchazón en el rostro, piernas o pies
Cansancio extremo
Dificultad para orinar o cambios en el color de la orina
Ocho reglas de oro para mantener tus riñones sanos
Mantente activo: Haz ejercicio al menos 30 minutos al día, 5 veces por semana.
Controla tu glucosa: Mantén niveles saludables para evitar que los riñones trabajen en exceso.
Vigila tu presión arterial: Idealmente, debe estar por debajo de 120/70 mmHg.
Alimentación saludable: Reduce el sodio y evita productos ultraprocesados. Consulta a un nutriólogo.
Hidratación adecuada: Bebe entre 1.5 y 2 litros de agua al día.
Evita el tabaco: Fumar disminuye el flujo sanguíneo a los riñones.
No te automediques: Consulta siempre a un médico antes de tomar medicamentos.
Hazte chequeos anuales: Especialmente si tienes factores de riesgo.
Conclusión
Cuidar tus riñones es más fácil de lo que parece. Con hábitos saludables y revisiones médicas periódicas, puedes preservar su función y protegerte contra enfermedades cardiovasculares y complicaciones renales.
«La clave está en la prevención: mantente activo, come bien, hidrátate y evita medicamentos sin receta. Tus riñones te lo agradecerán.»





















