En la era digital, el término influencer ha dejado de referirse exclusivamente a figuras de gran notoriedad con millones de seguidores. Hoy, influyente es cualquier persona, plataforma o institución con capacidad para moldear la conducta pública, ya sea mediante contenidos educativos, acciones sociales, decisiones de compra o la promoción de tendencias. En el ámbito del turismo y los espacios naturales, esta capacidad de influenciar cobra una dimensión especialmente crítica: puede convertirse en un motor de conservación o, por el contrario, en un factor de degradación irreversible.
La influencia digital en los espacios naturales: un arma de doble filo
El auge del ecoturismo y la expansión de las redes sociales han multiplicado la visibilidad de parques, reservas y áreas protegidas. Una sola publicación viral basta para transformar un paraje remoto en un destino de moda, generando un flujo de visitantes que en ocasiones supera ampliamente la capacidad de carga del ecosistema.
Este fenómeno, ya registrado en numerosos enclaves naturales del mundo, suele obedecer a un patrón:
influyentes no especializados, impulsados por la búsqueda de interacción digital, promocionan localizaciones frágiles sin entender las implicaciones medioambientales de sus mensajes.
Estas dinámicas han provocado masificaciones repentinas, impactos ecológicos, erosión de senderos, basura, alteraciones de fauna y flora, y la necesidad de que autoridades locales cierren temporalmente espacios o implementen regulaciones de emergencia.
Como señala el profesor Arturo Crosby, Asesor y Consultor en turismo en zonas rurales y naturales, CEO de Forum Natura Internacional y director de Natour Magazine, estos comportamientos no suelen responder a una intención negativa, sino al desconocimiento:
“Estos influencers no expertos provocan impactos sin ser conscientes de lo que generan; su falta de formación ha llevado a la saturación de zonas naturales, obligando a la administración a cerrar accesos o regular tarde los flujos”.
La ética del influenciador en el turismo de naturaleza
Según Crosby, los creadores de contenido –con o sin gran audiencia– actúan como mediadores entre el público y la naturaleza. Por ello, tienen la capacidad de:
Promover la conservación, si adoptan prácticas responsables, consultan a expertos, educan a sus audiencias y evitan la exposición de áreas sensibles.
Acelerar la degradación, si priorizan la espectacularidad visual sobre la protección del entorno.
Diversos estudios recientes confirman esta realidad: los parques que reciben alta exposición en redes sociales experimentan entre un 16% y un 22% más de visitantes que aquellos con menor presencia digital. La influencia no es neutra: depende del mensaje, del contexto y de la ética del comunicador.
Entre las prácticas responsables recomendadas para evitar daños destacan:
No revelar localizaciones sensibles ni activar la geolocalización en sitios frágiles.
Citar fuentes científicas o expertos acreditados.
Desincentivar conductas irresponsables y promover comportamientos sostenibles.
Rechazar colaboraciones con marcas o proyectos que impacten negativamente los ecosistemas.
Educar sobre capacidad de carga, reglas del lugar y valores de conservación.
Expo Aire: un “influenciador estructural” que protege y conecta
Frente a los riesgos del impacto digital desordenado, el profesor Crosby destaca la importancia de los “otros influencers”: aquellos que actúan de forma colectiva, experta y preventiva. Es en ese contexto donde ubica a Expo Aire, una feria especializada en espacios naturales, ecoturismo y turismo activo en España, que se ha consolidado como un actor clave para guiar la influencia del sector hacia modelos sostenibles.
Expo Aire ejerce una influencia distinta:
no depende del carisma de un individuo, sino de la fuerza de una comunidad profesional donde convergen administraciones públicas, conservacionistas, empresas, destinos turísticos, periodistas, ONG, expertos en gestión ambiental y creadores de contenido responsables.
Su poder reside en tres funciones fundamentales:
• Influencia anticipatoria y preventiva
Reúne a gestores de espacios naturales y profesionales del turismo para detectar riesgos, anticipar tendencias y planificar medidas de protección antes de que los problemas ocurran.
• Curaduría de contenidos y soluciones reales
Actúa como filtro entre modas pasajeras –que pueden dañar los ecosistemas– y prácticas efectivas de conservación, formación, regulación y ordenamiento del territorio.
• Creación de una comunidad profesional con valores compartidos
En este ecosistema, la sostenibilidad funciona como punto de encuentro. Las empresas, instituciones y comunicadores se influyen entre sí para elevar estándares, mejorar prácticas y promover un turismo regenerativo.
En ese sentido, Expo Aire no busca viralidad: busca permanencia, coherencia y preservación.
Expo Aire 2025: un punto de encuentro estratégico para el turismo de naturaleza
El próximo Expo Aire – Feria Internacional de los Espacios Naturales se celebrará en Córdoba, España, los días 2 y 3 de diciembre de 2025.
Participarán:
Directores conservadores de espacios protegidos.
Consultores turísticos y ambientales.
Especialistas en seguridad y emergencias en áreas naturales.
Grupos de campings, eco-lodges y alojamientos sostenibles.
Destinos turísticos ubicados en áreas naturales que buscan diferenciarse y atraer mercados especializados.
Empresas tecnológicas y de innovación vinculadas a la gestión del medio natural.
El encuentro promete convertirse en una plataforma esencial para definir el futuro del ecoturismo europeo y reforzar el papel de la influencia positiva en la promoción y protección de los espacios naturales.21























