La Semana Santa se ha cerrado con buenas cifras de ventas para las agencias de viajes que esperan que sea el pistoletazo de salida para una buena temporada de verano.
El presidente de la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV), Carlos Garrido se muestra “muy satisfecho” de cómo se han comportado las ventas en Semana Santa, puesto que en el vacacional tanto receptivo como emisor se han incrementado sustancialmente el ritmo de reservas y “se han alcanzado unas cifras ya muy parecidas a las de 2019”.
“En el receptivo ya se han alcanzado los mismos niveles que en 2019, sobre todo en los establecimientos de costa y en las islas”, apunta.
Sin embargo, lamenta que en el turismo emisor, aunque haya habido un incremento sustancial de las ventas, “todavía están entre el 15 y el 20% de caída con respecto al 2019”.
“Hay que tener en cuenta que todavía muchos países están cerrados y que estas cifras corresponden al turismo vacacional de Semana Santa, donde no están reflejados los viajes de negocios ni el MICE. Pero a pesar de ello, son cifras que nos hacen ser optimistas y pensar que podemos tener una temporada decente este año después de dos años sin apenas ventas”, argumenta.
Por su parte, José Luis Méndez, presidente de la Unión Nacional de Agencias de Viajes, (UNAV), al igual que su homólogo confirma el incremento de las ventas, después de un “trimestre malo”.
“La supresión de las restricciones en algunos países se ha notado para bien del sector, al igual que el buen tiempo que ha habido en España también. Y, sobre todo y principal: las ganas de viajar. En UNAV esperamos que esto sea el pistoletazo de salida de cara al verano”, señala.
En cuanto al crecimiento del sector turístico con respecto al 2021, Méndez señala que está por encima del 50% y un 20% menos que en el 2019.
“No obstante, no todas las zonas han registrado los mismos incrementos, ya que ha habido destinos que han aumentado un poco más”, apunta.
Cauteloso optimismo
Con los resultados que han obtenido las agencias esta Semana Santa, Carlos Garrido considera que si se mantuvieran estos niveles de reservas durante el verano podría ser una buena temporada y quedaría marcado el principio de la recuperación.
Sin embargo, advierte que pueden surgir posibles brotes de la pandemia y la invasión de Ucrania puede tener sus efectos por la subida del combustible y la inflación.
“Esto podría afectar al poder adquisitivo de los consumidores y tener una incidencia en los viajes a medio y largo plazo”, señala.
Por su parte, José Luis Méndez confía en que la Semana Santa sea el pistoletazo de salida de cara al verano y que continúe esta tendencia, de manera que parte de la temporada se recupere.
“Ese al menos sería nuestro deseo después de dos años de crisis profunda. Las agencias de viajes, de una vez por todas, necesitamos recuperar la normalidad”, concluye.






















